Plataforma de Michel Houlebecq
Michel, un
burocrata apático y acomodado, parte de vacaciones a Tailandia con el objetivo
de disfrutar del turismo sexual tan de moda en Asia. En un primer momento nos
parece un hombre chato sin mucho para decir, pero poco a poco nos revela una
mirada mordaz sobre nuestra epoca. Está apatía lo convierte en el observador ideal de
una sociedad sobre-estimulada. Su falta de ambición lo hace un hombre que no
busca en el sexo más que el placer.
Detrás de una crítica a la decadente
civilización Europea hiper-consumista, nos encontramos con una dolorosa conciencia
de la falta de amor provocada por el exceso de individualismo y el narcisimo. El
culto al rendimiento nos ciega y nos oculta el deseo nos dice Michel. El amor es
equiparado con el sexo en la novela y nos encontramos con gente que no tiene
tiempo para seducir, que no esta dispuesta a entregarse y que parece
imposibilitada de entender la idea de intercambio, de hacer algo de manera
gratuita.
“Nos
hemos vuelo fríos, racionales, extremadamente concientes de nuestra existencia
individual y de nuestros derechos; ante todo, queremos evitar la alienación y
la dependencia;, para colmo estamos obsesionados con la salud y con la higiene:
ésas no son las condiciones ideales para hacer el amor”
Despues de todo, hablando desde el Tercer
Mundo, tal vez esta bueno seguir siendo un poco sucios y desprolijos.
